Inversiones

Cómo armar una cartera de inversión desde cero

Conocé los pasos clave, los distintos perfiles de inversor y las herramientas disponibles para crear una estrategia alineada a tus objetivos.

📈 Inversiones: Cómo armar una cartera de inversión desde cero: pasos, perfiles y herramientas.

Armar una cartera de inversiones puede sonar complejo, pero en realidad es un proceso que cualquiera puede aprender si lo desglosamos en pasos simples. Todo empieza por saber dónde estás parado hoy, qué objetivos querés alcanzar y cuánto riesgo estás dispuesto a asumir. A partir de ahí, podés combinar distintos instrumentos para crear una cartera sólida, diversificada y alineada con tus metas.

En esta guía te contamos, de manera clara y directa, cómo construir una cartera de inversión desde cero: desde el diagnóstico financiero hasta el rebalanceo, pasando por los distintos perfiles, instrumentos y estrategias. Y, como siempre, incluimos ejemplos reales de herramientas disponibles en Brubank para que puedas llevar todo a la práctica.

💼 Cómo armar una cartera de inversión desde cero

A continuación, te presentamos un paso a paso completo con información clave para que puedas armar tu cartera de inversión desde cero y todo lo que tenés que tener en cuenta.

📊 Ante todo… ¿Qué es una cartera de inversión?

Una cartera de inversión es el conjunto o la suma de inversiones que una persona arma. En vez de poner todo en un solo lugar, se reparte entre distintos “activos” (o sea, distintas inversiones) para que, si uno baja, otros puedan sostener el rendimiento.

1. Diagnosticá tu situación financiera (tu foto del presente)

Antes de invertir, necesitás hacer una pausa y mirar tu situación financiera actual. Este primer paso es fundamental porque define qué podés hacer hoy y qué opciones tenés disponibles.

Algunas preguntas para empezar:

  • ¿Tengo deudas?
  • ¿Tengo un fondo de emergencia?
  • ¿Cuánta plata puedo destinar a invertir cada mes?
  • ¿Estoy cubriendo mis gastos fijos sin dificultad?

Un buen diagnóstico evita que tomes decisiones apresuradas y te permite invertir desde un lugar seguro y consciente. Te dejamos el artículo donde hablamos de finanzas personales que te puede ayudar con esto.

2. Definí tus objetivos (y poneles un plazo)

Saber para qué invertís es tan importante como saber en qué invertís. No existe una única cartera ideal para todas las personas: tu portfolio de inversiones dependerá de tus metas.

Podemos dividir los objetivos en tres plazos:

• Corto plazo (menos de 1 año)

Ejemplos: un viaje, una mudanza, una reforma en tu casa.
Para estos objetivos, conviene elegir instrumentos estables, con bajo riesgo, ya que vas a necesitar el dinero pronto.

• Mediano plazo (1 a 3 años)

Ejemplos: cambiar el auto, comenzar un proyecto personal.
Acá ya podés asumir un poco más de riesgo porque tenés más tiempo para esperar la evolución de la inversión.

• Largo plazo (más de 3 años)

Ejemplos: tu retiro, comprar una propiedad.
En estos casos, los instrumentos con mayor potencial de rendimiento (aunque sean más volátiles) pueden tener sentido.

¿Por qué es importante el tiempo? Porque no todos los instrumentos funcionan igual en todos los horizontes. Una inversión pensada para crecer en 5 años no sirve para un gasto dentro de 3 meses.


Poner plazos te ayuda a elegir el instrumento adecuado para cada meta. No es lo mismo invertir para un viaje en seis meses que para tu futuro dentro de diez años.

3. Conocé tu perfil de inversor (light, moderado, saladito o picante)

El perfil del inversor define qué nivel de acercamiento a las inversiones tenés. Está determinado por tus preferencias personales, conocimiento, expectativas y necesidades, los cuales condicionan tu posición frente al riesgo.

Conocer tu perfil inversor nos permite ofrecer recetas (combinaciones de fondos) que se adaptan a tus necesidades.

En Brubank usamos perfiles simples e intuitivos:

🍎 Perfil “manzana” (conservador)

Prioriza la seguridad por sobre la rentabilidad. Es ideal para inversiones de corto plazo o para quienes recién empiezan y quieren minimizar riesgos.

🥑 Perfil “palta” (moderado)

Acepta un equilibrio entre instrumentos conservadores y otros más volátiles. Combina renta fija, dólares, fondos de renta mixta y algunos activos de renta variable.

🧂 Perfil “saladito” (moderado/arriesgado)

Tiene mayor tolerancia al riesgo. Incorpora activos con más potencial de rendimiento, como CEDEARs o fondos de acciones.

🌶️ Perfil “picante” (arriesgado)

Busca maximizar rendimiento a largo plazo, aun sabiendo que implica activos de riesgo más alto y que habrá mayor volatilidad en el camino. Suele incluir una proporción alta de CEDEARs y/o acciones.

Conocer tu perfil no significa quedarte ahí para siempre. La vida cambia, tus ingresos cambian y tus objetivos también. Revisarlo de vez en cuando es saludable y recomendable.


Conocer tu perfil es clave para elegir los instrumentos adecuados y sentirte cómodo/a con la evolución de tus inversiones.

4. Elegí los instrumentos adecuados según tus objetivos y tu perfil

Ahora sí, con tu diagnóstico, tus plazos y tu perfil definidos, podés empezar a seleccionar los instrumentos que formarán parte de tu cartera.

A continuación, repasamos los principales instrumentos que suelen formar una cartera diversificada (y que podés encontrar en Brubank):

• Plazo fijo

Renta fija, estable y previsible. Ideal para objetivos de corto plazo o perfiles conservadores ya que es un instrumento de bajo riesgo y rendimiento previsible. 

• Dólares

Suelen funcionar como resguardo de valor, especialmente en contextos de inflación o incertidumbre. En perfiles conservadores, suelen tener un peso importante.

• Fondos comunes de inversión (FCI)

Podés elegir entre distintos tipos según tu objetivo:

  • FCI de renta fija (más estables).
    Ejemplo en Brubank: FCI SBS GS Renta Fija, FCI SBS Renta Pesos, FCI SBS Capital Plus

  • FCI de renta mixta que combinan renta fija y variable.
    Ejemplo: FCI SBS Retorno Total, FCI SBS Balanceado.

  • FCI de renta variable o acciones.
    Ejemplo: FCI SBS Acciones AR.

  • FCI internacionales, como SBS Latam disponible en Brubank.

• CEDEARs

Permiten invertir en empresas globales usando pesos: Apple, Coca Cola, Microsoft y decenas más. Son más volátiles, pero con potencial de mayor crecimiento a largo plazo.


Ejemplo: CEDEAR SPY, que replica a las 500 empresas más importantes de EE. UU.

La clave: combinar instrumentos según tus metas.

5. ¿Cómo combinar estos instrumentos?

En este punto, la duda más común es:  “¿Cuánto invierto en cada instrumento?”
No existe una respuesta universal, pero sí guías útiles basadas en perfiles:

🍎 Perfil light (conservador)
  • Mayor peso en: plazo fijo, renta fija y dólares.
  • Poco o nada en renta variable.
  • Ideal para objetivos de corto plazo o para quienes buscan seguridad.

🥑 Perfil moderado
  • Distribución equilibrada entre renta fija, dólares, fondos mixtos, CEDEARs y acciones.
  • Ideal para quienes quieren crecimiento pero sin asumir riesgos extremos.

🧂 Perfil saladito / picante (arriesgado)
  • Mayor peso en CEDEARs y acciones
  • Mantienen algo de renta fija o dólares, pero en menor proporción.

Importante:
Se trata de armar una combinación coherente con tus objetivos. La diversificación reduce riesgos y te permite avanzar hacia tus metas sin depender de un solo activo.
La idea es que distribuyas tu inversión mensual en proporciones que respondan a tu comodidad con el riesgo y a tus objetivos.

4. Elegí los instrumentos adecuados según tus objetivos y tu perfil

Ahora sí, con tu diagnóstico, tus plazos y tu perfil definidos, podés empezar a seleccionar los instrumentos que formarán parte de tu cartera.

A continuación, repasamos los principales instrumentos que suelen formar una cartera diversificada (y que podés encontrar en Brubank):

• Plazo fijo

Renta fija, estable y previsible. Ideal para objetivos de corto plazo o perfiles conservadores ya que es un instrumento de bajo riesgo y rendimiento previsible. 

• Dólares

Suelen funcionar como resguardo de valor, especialmente en contextos de inflación o incertidumbre. En perfiles conservadores, suelen tener un peso importante.

• Fondos comunes de inversión (FCI)

Podés elegir entre distintos tipos según tu objetivo:

  • FCI de renta fija (más estables).
    Ejemplo en Brubank: FCI SBS GS Renta Fija, FCI SBS Renta Pesos, FCI SBS Capital Plus

  • FCI de renta mixta que combinan renta fija y variable.
    Ejemplo: FCI SBS Retorno Total, FCI SBS Balanceado.

  • FCI de renta variable o acciones.
    Ejemplo: FCI SBS Acciones AR.

  • FCI internacionales, como SBS Latam disponible en Brubank.

• CEDEARs

Permiten invertir en empresas globales usando pesos: Apple, Coca Cola, Microsoft y decenas más. Son más volátiles, pero con potencial de mayor crecimiento a largo plazo.


Ejemplo: CEDEAR SPY, que replica a las 500 empresas más importantes de EE. UU.

La clave: combinar instrumentos según tus metas.

5. ¿Cómo combinar estos instrumentos?

En este punto, la duda más común es:  “¿Cuánto invierto en cada instrumento?”
No existe una respuesta universal, pero sí guías útiles basadas en perfiles:

🍎 Perfil light (conservador)
  • Mayor peso en: plazo fijo, renta fija y dólares.
  • Poco o nada en renta variable.
  • Ideal para objetivos de corto plazo o para quienes buscan seguridad.

🥑 Perfil moderado
  • Distribución equilibrada entre renta fija, dólares, fondos mixtos, CEDEARs y acciones.
  • Ideal para quienes quieren crecimiento pero sin asumir riesgos extremos.

🧂 Perfil saladito / picante (arriesgado)
  • Mayor peso en CEDEARs y acciones
  • Mantienen algo de renta fija o dólares, pero en menor proporción.

Importante:
Se trata de armar una combinación coherente con tus objetivos. La diversificación reduce riesgos y te permite avanzar hacia tus metas sin depender de un solo activo.
La idea es que distribuyas tu inversión mensual en proporciones que respondan a tu comodidad con el riesgo y a tus objetivos.

6. Rebalanceá tu cartera de manera periódica

Tu cartera no es algo estático: tus objetivos cambian, tu situación también, y la economía puede acompañar… o no.

El rebalanceo consiste en revisar si los porcentajes de cada instrumento siguen alineados con tu estrategia. Por ejemplo, si uno crece mucho y otro cae, los pesos originales se distorsionan.

También se rebalancea cuando:

  • Alcanzaste un objetivo (y retirás esa inversión)
  • Dejaste de sentirte cómodo/a con el riesgo asumido
  • Cambiaron tus prioridades
  • Querés volver a equilibrar tus porcentajes ideales en cada tipo de instrumento

¿Cada cuánto conviene hacerlo?


Como buena práctica, cada 6 meses.


Monitorear no significa entrar todos los días ni estresarse por pequeñas variaciones. Significa evaluar si la estrategia sigue funcionando para vos.

Ahora bien, ¿Qué tenemos que mirar?

  • ¿Rinde como esperabas? Si un activo no acompaña tu meta, tal vez necesite un ajuste.
  • ¿Seguís cómodo/a con el riesgo? Tu perfil de inversión puede cambiar con el tiempo.
  • ¿Alcanzaste alguno de tus objetivos? Capaz necesitás retirar parte de la inversión.

El rebalanceo es  ajustar porcentajes para que la cartera vuelva a alinearse con vos.

7. Ejemplo de armado de cartera

Si tuvieras tres objetivos simultáneos:

  1. Viaje en 6 meses: instrumentos de bajo riesgo → plazo fijo, FCI SBS GS Renta Fija, dólares.
  2. Cambio de auto en 2 años: fondos mixtos y/o fondos de bonos → FCI Renta Pesos , FCI Retorno Total.
  3. Retiro en más de 5 años: acciones y CEDEARs.

La combinación final depende de tu perfil.
Y todo esto podés gestionarlo desde Brubank, accediendo a instrumentos de renta fija, CEDEARs, FCI y dólares desde la misma app.

Checklist final: la posta para armar tu cartera de inversión

✔️ Diagnosticá tu situación financiera actual.
✔️  Definí tus objetivos y poneles un plazo.
✔️ Identificá tu perfil de inversor (light, moderado, saladito o picante).
✔️ Elegí los instrumentos adecuados para cada meta.
✔️  Diversificá: no pongas todo en un solo instrumento.
✔️ Rebalanceá cada 6 meses para mantener el rumbo.
✔️  Informate y actualizá tus decisiones cuando sea necesario.
✔️  Usá plataformas reguladas por la CNV

Armar una cartera de inversiones no es una tarea difícil: es un proceso ordenado que se vuelve más simple cuando entendés qué objetivos tenés, cuánto riesgo estás dispuesto a asumir y qué herramientas existen para acompañarte.

Es una tarea desafiante, pero es importante que tengas un proceso ordenado, entiendas tus objetivos, cuánto riesgo estás dispuesto a asumir y qué herramientas existen que te ayuden.

Lo más importante es dar el primer paso, aunque sea pequeño. Cada aporte, cada decisión informada y cada revisión de tu cartera te acerca un poco más a tus metas.